Si estás dudando si empezar tu tratamiento de ortodoncia antes de irte de vacaciones, no te preocupes, porque ningún tipo de tratamiento te impedirá disfrutar al máximo de esos días tan especiales y merecidos. Aunque inevitablemente, posiblemente los primeros días notarás molestias por la presión del aparato, desde Clínica Dental Javier Gisbert te recomendamos que acudas al dentista al menos una semana antes de las vacaciones.


Los brackets o alineadores no te impedirán bañarte en la playa o la piscina con normalidad. Lo único que se debe tener cuidado en la piscina es de no exponer los dientes al agua con cloro durante mucho tiempo, pero bastará con tener las mismas precauciones de quienes no se estén sometiendo a un tratamiento de ortodoncia.


De igual modo, el tratamiento de ortodoncia no impide practicar ningún tipo de deporte, incluido el buceo o submarinismo. Se tendrán que respetar las recomendaciones que se dan también a quienes no están sometidos a estos tratamientos. Lo que sí se aconseja si se lleva brackest vestibulares es utilizar protector bucal en deportes que conlleven riesgo de caída, como puede ser el baloncesto, el fútbol o el skate.