Tal y como abordamos la semana pasada en nuestra anterior publicación, hoy desde Clínica Dental Javier Gisbert continuamos hablando del desgaste dental, centrándonos esta vez en la erosión dental.


¿Qué es la erosión dental?


Surge cuando se produce un daño en el esmalte dental causado normalmente por ácidos ajenos en la placa bacteriana. Esto hace que podamos distinguir entre dos tipos:



  • Erosión intrínseca: Producida por el propio organismo.

  • Erosión extrínseca: Causada por agentes externos, como por ejemplo la ingesta de determinados medicamentos, o bien, por ciertos hábitos alimenticios perjudiciales para la salud dental (dieta excesiva en azúcares, bebidas carbonatadas, concentrados, etc).


¿Cómo se puede prevenir la erosión dental?


Lo principal es mantener una dieta equilibrada y una rutina de higiene diaria. Tras la ingesta de comida o bebida ácidas es aconsejable cepillarse los dientes, pero después de 20 o 30 minutos, ya que, de hacerlo inmediatamente, repartiremos los ácidos de la boca por los dientes y empeoraremos los efectos de la erosión dental.


Usar el hilo dental o cepillo interproximal ayuda a eliminar todos los restos de alimentos que el cepillado no elimina.


No hagas mucha fuerza en tu cepillado diario. Procura utilizar cepillo de cerdas suaves o medias y cepíllate durante al menos 2 o 3 minutos. Para ello, usa pasta dental con flúor.


Bebe bastante agua para generar saliva y evitar la sequedad bucal.