¿En alguna ocasión te ha recetado el dentista un colutorio con clorhexidina? Si tu respuesta es un sí, es muy probable que entonces estuvieras padeciendo alguna infección en la boca. Hoy, desde Clínica Dental Javier Gisbert vamos a tratar sobre este potente antiséptico y de sus usos en odontología. Con el único fin de mejorar la prevención de patologías orales.


¿Qué es la clorhexidina? Se trata de un antiséptico bastante eficaz, ya que trabaja en contra de las bacterias y otros microorganismos dañinos. Generalmente su uso va ligado a la prevención o para evitar la acción bacteriana, ya sea en la boca como a nivel tópico. Por ello, solemos recomendarlo en forma de enjuague bucal o dentífrico. Aunque en la farmacia también lo puedes encontrar en gel de uso tópico.


Pero cuidado, no por ello debe usarse al libre libremente. Solo hay que usar clorhexidina si hay un dentista que avale su aplicación. Ten en cuenta que este desinfectante solo es efectivo en casos especiales y sus objetivos son claros. Por ello, es el dentista especializado el que debe de indicarte cómo se toma.  Normalmente, es recomendable aplicar la clorhexidina cada 12 horas, es decir, durante la higiene bucal de mañana y la de noche. Esto se debe a que el nivel de protección del desinfectante dura aproximadamente 12 horas.