Actualmente debido a la velocidad con que la sociedad moderna convive han aparecido una serie de afecciones contemporáneas. Hablamos de las asociadas al estrés, las que afectan directa o indirectamente en los órganos de nuestro cuerpo, y hoy nos enfocaremos en las manifestaciones más presentes en la cavidad bucal, como por ejemplos las fracturas dentales. Desde Clinica Dental Javier Gisbert vamos a hacer una pequeña clasificación de alguna de ellas.


Clasificación de fracturas dentales:



  • Fisuras del esmalte: Se presentan como una pequeña grieta o fractura en el esmalte. No suelen provocar sensibilidad respecto a cambios de temperatura, líquidos o cambios de presión. Aunque  aún así se debe considerar como factor de riesgo, ya que favorecen las fracturas de mayor envergadura. Por lo general no requieren tratamiento restaurador, solo se sellan con carácter preventivo.



  • Fractura coronaria sin compromiso pulpar: Estas sí afectan al esmalte y dentina, pero aún así no llegan a comprometer al nervio. El diente en este caso si presenta sensibilidad a los cambios de temperatura, presión y a los líquidos. En estos casos se debe llevar a cabo una restauración con composite colocando previamente algún material protector del nervio.



  • Fractura coronaria con compromiso pulpar: En estos casos, si existe una exposición pulpar. De acuerdo a la exposición tanto al tiempo como a la extensión se puede valorar la aplicación de varios tratamientos como el recubrimiento pulpar directo o la endodoncia con la posterior restauración de la corona.


  • Fracturas radiculares intraóseas:


    En estas lesiones el diente presenta una ligera extrusión con movilidad del fragmento. El primer paso será la reposición del fragmento coronal a su posición original y se feruliza por un tiempo determinado para que se una al fragmento radicular y posteriormente realizar la endodoncia.