Desde que somos niños nos lo dicen. Tanto nuestros padres como médicos y especialistas nos explican que debemos lavarnos los dientes siempre después de la comida, lo que supondría una limpieza completa tres veces al día. Sin embargo, de todas estas veces la más importante es la nocturna. Irnos a la cama después de lavarnos los dientes ayudará a combatir cualquier tipo de molestia, caries o infección en nuestra boca.


Pero la de la noche también es una de las limpiezas que más tendemos a saltarnos, porque ¿a quién no le ha pasado alguna vez de llegar cansado y acostarse directamente? ¿y de salir y olvidarse?


Saltarnos la limpieza nocturna es un error, sin embargo, siendo de forma excepcional y cumpliendo con los hábitos de higiene diaria, no debería pasar nada por un día, ya que las bacterias que viven en la boca construyen una barrera que tarda 24 horas en formarse por completo.


Han surgido muchos debates acerca de cuál es el momento perfecto para lavar nuestros antes de acostarnos. Finalmente, lo importante no es tanto el momento exacto, sino que siempre vayas a lavar tus dientes antes de dar por finalizado el día para así eliminar las bacterias en tu boca.