Es posible que, aunque sigamos las pautas acertadas sobre higiene dental y las recomendaciones de los expertos, notemos como con el paso del tiempo nuestros dientes se van oscureciendo cada vez más, abandonando el blanco natural para dar paso a un feo color amarillento.


Esto pasa, en muchos casos, debido a algunos malos hábitos o alimentarios o de vida en general. Por eso, desde Clínica Dental Javier Gisbert, queremos hablaros de cinco factores concretos que pueden afectar negativamente al color de nuestros dientes.


El primer caso es el tabaco, pues es el más claro. Sus compuesto, la nicotina y el alquitrán, son los peores enemigos del blanco dental, por eso el cigarrillo hará poco a poco que nuestros dientes vayan ganando unos tonos más de color. En este caso, nuestra recomendación principal es que lo dejes, pues fumando la higiene y los blanqueamientos serán mucho menos efectivos.


La alimentación también puede influir mucho, pues los cítricos, el té y el algunas bebidas de color como el vino, los refrescos o el café pueden decolorar facilmente nuestros dientes.


Del mismo modo, también pueden afectarnos algunos medicamentos o antibióticos. Estos erosionan el esmalte dental hasta dejar la dentina, la parte interior del diente, al descubierto.


La edad también tiene un papel importante, puesto que, con el paso del tiempo, nuestros dientes irán oscureciendose poco a poco.


En cuanto a la higiene, es importante que sepamos lo que debemos hacer. No solo basta con que nos cepillemos los dientes tres veces al día durante dos minutos. Hay que hacerlo correctamente, y para eso tendremos que asegurarnos de limpiar todas las caras del diente, emplear hilo dental y hacer uso de colutorios habitualmente.