Invisalign, la famosa marca de alineadores invisibles, ha revolucionado el sector de la odontología, especialmente el de la ortodoncia, con su moderna y práctica técnica de alineación. Este tipo de ortodoncia evita los tradicionales y poco estéticos brackets y corrige las maloclusiones de la boca a través de distintos y progresivos alineadores de plástico transparente que permite al que los usa una mayor comodidad e higiene, ya que son de quita y pon.


Para comenzar con este tratamiento, el paciente deberá someterse a un estudio pormenorizado de sus piezas dentales y un escáner que permita ver con claridad las dimensiones y la situación actual de la boca, para así poder crear, en consecuencia, los alineadores perfectos. 


Una vez los haya recibido, el paciente deberá cambiárselos en un periodo de corto de tiempo, actuando de forma progresiva a través de una ligera presión. El paciente que lleve los alineadores no notará molestias salvo las primeras horas tras los cambios de las nuevas fundas. En todo caso es una molestia leve más que un dolor.


La grandes ventajas del Invisaling es que se deben quitar durante las horas de comer. Así no solo podrá masticar mejor los alimentos, sino que facilitará su limpieza posterior. Además, a nivel estético son prácticamente invisibles, mucho más disimulados que cualquier tipo de bracket. Está aconsejado que los alineadores se lleven un mínimo de 22 horas al día.