Llevas una higiene a rajatabla, cuidas y mantienes todas las piezas de tu boca y acudes a las revisiones periódicas con el dentista, sin embargo tus dientes no dejan de oscurecerse más y más. ¿A qué se debe?



  • El paso del tiempo: Lo creas o no, la edad afecta mucho al estado de tus dientes. Por mucho que los cuides, con el tiempo estos se van deteriorando y erosionando en su capa más superficial. Por eso, el esmalte dental blanco natural de nuestros dientes va dejando paso al amarillo de la dentina, la parte interior.

  • Distintos alimentos: Hay muchos alimentos que perjudican al blanco de nuestros dientes, decolorando el esmalte y dejando así a la vista una estética más deteriorada. Es el caso de los cítricos, las bebidas muy ácidas y azucaradas, el vino, el té y obviamente el café. Esto no significa que debamos dejar de consumirlos, sino que debemos prestar atención a los excesos.

  • El tabaco: Es el enemigo principal de nuestros dientes por su dos elementos principales, la nicotina y el alquitrán. Si quieres mantener tus dientes blancos, esto no va a ayudarte. Lo mejor es dejarlo para mejorar distintos aspectos de tu salud.

  • Ciertos medicamentos: Algunos medicamentos y antibióticos también pueden oscurecer el color de nuestras piezas dentales.

  • Una mala higiene: Puede que te cepilles mucho los dientes pero lo hagas de una forma errónea. Para hacerlo correctamente, debes cepillar todas las caras del diente durante tres veces al día y dos minutos de cada vez.