El cuidado de nuestros dientes es muy importante no solo para mostrar una sonrisa sana, que al fin y al cabo es lo más importante, sino también una sonrisa bonita. La ortodoncia puede ayudarnos a lucir unos dientes perfectamente alimeados pero, en muchos casos, la estética dental va mucho más allá y para ello se recurre a otros métodos con el fin de conseguir la sonrisa tan deseada.


Por eso, en algunas situaciones se recurre a limar los dientes. Esto consiste en eliminar y limar la superficie dental de forma segura y sin causar ningún tipo de daño al diente. Para ello, es fundamental contar con un previo estudio del odontólogo, el cual podrá identificar cualquier anomalía e implementar la técnica más efectiva.


¿Cuándo se suelen limar los dientes? Te hablamos de algunos de los casos más comunes.



  • Para mejorar la apariencia en general.

  • Es utilizado con frecuencia para limar las paletas unos milímetros u otros dientes muy largos o puntiagudos.

  • Limar dientes grandes.

  • En caso de presentar alguna rotura o deformidad.

  • Limar dientes para emparejar.

  • Al contar con un espacio interdental muy estrecho.

  • Antes de colocar una corona.

  • Al practicar algún habito dañino como el bruxismo (rechinamiento de los dientes).

  • Al limar dientes para igualarlos, antes o después de ortodoncia.


Esta técnica, ¿tiene riesgos para el paciente o los dientes? Este tratamiento estético sí puede conllevar algunos riesgos, aunque pequeños. Entre ellos está la hipersensibilidad dental y el daño en el esmalte causado por un exceso en el limado.


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