Como ya os hemos comentado en múltiples ocasiones, disfrutar de una sonrisa diez no significa solo lucir una sonrisa bonita, sino también sana. Para ello, es necesario tener en cuenta, además de las piezas dentales, las encías. Presta atención a los siguientes puntos para saber si el estado de tus encías es correcto.



  • Color y textura: El color adecuado (dependiendo siempre del color de piel de cada persona) de una encía sana suele ser el rosa pálido. Lucir unas encías muy rojas nos harán sospechar de un problema inflamatorio. Del mismo modo, encontraremos también inflamación en una encía menos firme, edematosa y enrojecida. 

  • Sangrado durante el cepillado: Es otro de los signos de que algo no va bien. Esto puede deberse al exceso de placa dental que irrita la encía y produce sangrado al cepillarla.

  • Enfermedad de las encías: Este sangrado puede indicar una gingivitis o enfermedad de las encías. Los síntomas más comunes son el enrojecimiento, la hinchazón y el sangrado. También puede provocar mal olor y sabor de boca. Afortunadamente, todo esto es reversible.

  • Piorrea: Es la peor consecuencia de descuidar una gingivitis. Es una infección que, además de afectar a las encías, también se caracteriza por la destrucción progresiva de los tejidos de soporte del diente o hueso.


No dejes que ninguna de estas molestias y alteraciones afecten al estado de tu boca y ponte en manos de un profesional de la odontología lo antes posible.